La famosa cláusula suelo es aquella contenida en las escrituras de préstamo hipotecario, suscritas con las entidades bancarias, donde se establece una limitación en el tipo de interés “variable”, convirtiendo a éste en un interés fijo.

Es decir, en la Hipoteca se establece que pagaremos un tipo de interés variable según el EURIBOR de cada momento. Sin embargo, como consecuencia de la referida cláusula impuesta por las entidades bancarias, dicho tipo de interés no bajará de un mínimo preestablecido (normalmente un 3,5%, 4% o 4,5%).

 

Por ejemplo:

Si un consumidor tiene establecido que el tipo de interés no puede ser inferior al 4%, nunca pagará menos del 4%, aunque el EURIBOR sea inferior.

De hecho, en los últimos años el EURIBOR ha ido decreciendo progresivamente, siendo incluso negativo.

Por lo tanto, el consumidor siempre pagará un mínimo de interés fijado de manera discrecional por el Banco, no beneficiándose de las bajadas de los tipos de interés.

En la actualidad, la cláusula suelo se ha convertido en una cuestión polémica y trascendental, puesto que, tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, han dictado Sentencias en contra de las entidades bancarias declarando la nulidad de las citadas cláusulas por abusivas y la devolución de las cantidades pagadas de más por los consumidores.

 

Para comprobar si en nuestra Hipoteca tenemos fijada una cláusula suelo, es necesario analizar:

  1. La Escritura de la Hipoteca, concretamente, en el apartado de “Variación del tipo de interés”, “tipos de interés”, “interés” … (cada Banco lo denomina de una manera). En este caso, se fijará de alguna manera un límite en la variación del tipo de interés.
  2. Comprobando los recibos girados por el Banco, ya que si en los años en que ha estado vigente la Hipoteca hemos venido pagando una cuota sin apenas cambios, es posible que tengamos una cláusula suelo.

 

La nulidad de la cláusula suelo ocasiona lo siguiente:

  • La devolución de las cantidades abonadas de más durante toda la vigencia de la hipoteca, es decir, desde la firma de la Escritura hasta la actualidad.
  • La cantidad pendiente de pagar en la Hipoteca será mucho menor.
  • Una mayor amortización del préstamo, es decir, pagaremos más capital y mucho menos intereses.

 

En nuestro despacho, contamos con una amplia experiencia en reclamación de cláusulas suelo, disponiendo de un departamento especializado en esta concreta materia, analizando cada caso concreto, calculando las cantidades a devolver, reclamando directamente al Banco y defendiendo judicialmente a nuestros clientes.