La Plusvalía Municipal es aquel impuesto que giran las entidades locales/ayuntamientos a los vendedores de inmuebles urbanos cuando, en el momento de la transmisión del inmueble al comprador, se pone de manifiesto un incremento del valor del terreno del mismo.

Es decir, es un impuesto que grava el incremento de valor del suelo de un inmueble de naturaleza urbana tras la transmisión del mismo.

Hasta el día de hoy, los Ayuntamientos han venido cobrando el impuesto de Plusvalía siempre que se transmitía un inmueble, ya que la fórmula que éstos empleaban para calcular dicho impuesto siempre suponía que el vendedor obtenía ganancias cuando transmitía el inmueble.

Sin embargo, en la actualidad, es frecuente que el local o la vivienda que se venda ocasione una pérdida patrimonial, como consecuencia de la crisis económica y el declive del sector inmobiliario.

 

Un ejemplo común:

En el año 1.995 D. Manuel y Dª Carmen compran una vivienda por un importe total de 200.000 Euros, siendo el valor del suelo de 80.000 Euros y el valor de la construcción de 120.000 Euros.

En el año 2.017 venden la vivienda por un importe de 150.000 Euros (50.000 Euros el suelo y 100.000 Euros la construcción), dado que la tasación que realizan de la misma establece dicha cantidad.

En este caso, la vivienda ha sido vendida en pérdidas, es decir, se ha vendido por un precio inferior al que se compró, por lo tanto, el impuesto de plusvalía no debería girarse, puesto que no ha habido un incremento del valor del terreno en el momento de la transmisión.

 

 

Pese a dicha realidad, los Ayuntamientos continúan girando la Liquidación del Impuesto de Plusvalía de manera improcedente, dado que la fórmula que emplean para el cálculo del mismo no tiene en cuenta el valor REAL del inmueble.

En base a dicha incongruencia, el Tribunal Constitucional ha dictado varias sentencias condenando la práctica de los ayuntamientos y declarando nulos varios artículos que regulan la Ley del impuesto de Plusvalía, determinando que el referido impuesto debe girarse a los contribuyentes única y exclusivamente cuando ha existido un incremento real en la transmisión del inmueble, generando una ganancia al vendedor.

De hecho, son numerosos las sentencias de los Juzgados y Tribunales que anulan las Liquidaciones giradas en concepto de Plusvalía cuando se demuestra que la venta del inmueble ha supuesto una pérdida patrimonial al vendedor, respecto al precio por el que compró el inmueble.

 

¿Quiénes pueden reclamar la devolución del Impuesto de Plusvalía?

De conformidad con lo manifestado por los distintos Tribunales y hasta que no se determine lo contrario, únicamente se podrá reclamar la devolución del Impuesto en los siguientes casos:

  • Las personas que hayan presentado una Autoliquidación por el Impuesto de Plusvalía ante el Ayuntamiento correspondiente, siempre y cuando no haya transcurrido cuatro años desde que se abonó el mismo.
  • Las personas que hayan recibido una Liquidación por el citado Impuesto de Plusvalía del Ayuntamiento, siempre y cuando no haya transcurrido un mes desde que recibió la misma (para impugnarla en vía administrativa) o dos meses desde que recibió la misma (para poder impugnarla en la vía judicial).
  • Igualmente, podrá solicitarse la devolución de dicho impuesto cuando la Liquidación girada por el Ayuntamiento aún no sea firme, es decir, que se haya interpuesto un recurso en vía administrativa frente a la misma que aún no haya sido resuelto por el Ayuntamiento o que se encuentre en vía judicial.

 

En nuestro despacho contamos con profesionales altamente cualificados en la tramitación de procedimientos de anulación de las Liquidaciones giradas por este impuesto y de devolución de las cantidades pagadas indebidamente.